Conmemoración del Bicentenario de la Armada Nacional

En el día de hoy, la Armada Nacional celebró su Bicentenario de fundación y oportunamente homenajeó a Comandantes en Jefes de Armadas amigas y al Personal de la Institución que pasó a situación de retiro.

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La ceremonia contó con la presencia de la Señora Vicepresidente en ejercicio de la Presidencia de la República, Doña Lucia TOPOLANSKY, Señor Ministro de Defensa Nacional, Dr. Jorge MENENDEZ,  Señor Presidente de la Suprema Corte de Justicia, Dr. Jorge CHEDIAK, Señor Comandante en Jefe de la Armada, Almirante Leonardo ALONSO, Senadores de la República, Señor Comandante en Jefe del Ejército, General de Ejército Guido MANINI RIOS, Señor Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Uruguaya, General del Aire Alberto ZANELLI, Señores Comandantes en Jefe de Armadas amigas, Señores Oficiales Almirantes, Representantes Nacionales, Autoridades Navales, Militares y Civiles.

         

 Durante la ceremonia se condecoraron a los Señores Comandantes en Jefes de las Armadas de la República de Argentina, Chile, Colombia y Paraguay con la medalla “Honor al Mérito Naval Comandante Pedro Campbell”. Dicha medalla señala que los Señores Oficiales Almirantes de las Armadas Amigas, han brindado muy destacados servicios en beneficio de la Armada Nacional, fortaleciendo los vínculos de amistad y cooperación.

 

Posteriormente se hizo entrega de la Medalla “Armada Nacional”, al Personal Superior y Subalterno que ha pasado a situación de retiro en el último año.

Acto seguido el Señor Comandante en Jefe junto a la Señora Vicepresidente de la República en ejercicio de la Presidencia y el Señor Ministro de Defensa Nacional, descubrieron el Monolito en Honor a los Caídos en acto de servicio de la Institución.

Para finalizar la ceremonia el Agrupamiento Naval  desfiló en honor de las autoridades presentes y sobrevoló una formación de aeronaves de la Aviación Naval.

 

A continuación se detallan las Palabras del Señor Comandante en Jefe de la Armada:

 

Junto a nuestras unidades flotantes en el dispositivo en el mar, tenemos el honor de contar con la presencia de la Corbeta “Espora” de la Armada Argentina y de la Fragata “Rademaker” de la Marina de Brasil. Ambos buques de estas Marinas amigas han venido especialmente para esta celebración; les agradecemos por el esfuerzo realizado en acompañarnos con dichos medios navales, dando una clara señal de amistad y fraternidad de nuestros dos países vecinos. Asimismo reiteramos que nos honran y distinguen con su presencia en este acto el señor Comandante de las Fuerzas Militares de la República del Paraguay Almirante Scolari y los señores Jefe de Estado Mayor y Comandantes en Jefes  de las Armadas de Argentina Almirante Srur, de la Marina de Brasil Almirante de Escuadra Leal Ferreira, de la Armada de Chile Almirante Leiva y de Colombia ViceAlmirante Durán, además del señor  ex Comandante en Jefe de la Armada de Chile, Almirante Larrañaga, acompañados de sus distinguidas esposas.  A ellos nuestro agradecimiento y a los Almirantes condecorados, nuestras sinceras felicitaciones por la merecida distinción de la que fueran objeto hace instantes. Ha sido un justo reconocimiento a la colaboración, solidaridad y amistad que han demostrado a lo largo del tiempo dichas Armadas y particularmente en los últimos años por los Comandantes hoy aquí presentes.

 

En este acto también hemos hecho entrega de una medalla recordatoria por los servicios prestados, a quienes han dedicado gran parte de sus vidas al servicio de la Armada, habiendo pasado a retiro en este último año. A todos ellos, personal superior y subalterno, el agradecimiento de todos los integrantes de la Armada Nacional.  Ustedes también han construido parte de la historia de esta institución.

 

Cada 15 de noviembre nos reunimos aquí, donde se erige el monumento en homenaje a los Marinos caídos en acto de servicio. Con profundo respeto y recogimiento los recordamos frente a este Monumento que tiene como escenario de fondo nuestro mar territorial.

 

Ellos fueron quienes dieron su vida por la Patria.

¿Qué bien más preciado se le puede pedir a un ciudadano para que ponga en riesgo por la patria y sus semejantes, sino la vida? Ese compromiso que honraron nuestros camaradas, hoy se mantiene vigente, es el que hemos jurado cumplir todos los marinos militares. Este tipo de compromiso solo lo asumimos explícitamente unos pocos ciudadanos de la República.

 

Este monumento, obra del hispano uruguayo Eduardo Díaz Yepes, representa el conmovedor momento de la muerte, la lucha del marino aferrándose con su mano a la masa metálica sin forma del buque. Esta escultura rinde homenaje y tributo a los marinos caídos en todas las épocas, a los que lucharon junto a Artigas y Campbell en la búsqueda de la libertad e independencia, como al último Marino fallecido en acto de servicio.

En homenaje y reconocimiento a todos ellos hemos descubierto hace instantes esta placa de granito recordatoria.

Para quienes estamos en servicio activo, este monolito debe significar una fuente motivadora para redoblar el esfuerzo y el compromiso con nuestra Patria a través de la Armada.

 

 Estamos conmemorando los primeros 200 años de historia, una historia que tiene como protagonista y referente excluyente al General José Gervasio Artigas, figura que queremos exaltar y recordar como principal responsable de nuestra existencia como Nación y como primer oriental con la clara visión y el empuje para concebir e incluir a todos los espacios marítimos como teatro de operaciones al servicio de la causa. La formación de la Marina Artiguista y el empleo de los Corsarios fueron los medios e instrumentos que operaron en dichos escenarios.

 

Hace 200 años exactamente, un 15 de noviembre de 1817 en el Cuartel General de Purificación, sede del Gobierno de la República Oriental, Artigas como Jefe de Estado, junto a su Secretario de Marina José Monterroso extendían el documento que con sus firmas y el sello de Armas de la República, otorgaban la patente de Presa a favor de Juan Murphy, del Corsario “La Fortuna”, buque que recibiera también la patente de Corso correspondiente.

 

De esa manera Artigas trasladaba su causa y la del pueblo de la Banda Oriental a un escenario marítimo lejano, en donde no era capaz de actuar con medios propios. En esos teatros lejanos se mostró el pabellón tricolor a través de los Corsarios. Esta medida adoptada por Artigas, sirvió para debilitar las flotas de las potencias enemigas con intereses en el Rio de la Plata y principalmente en los enclaves estratégicos como Montevideo, Colonia y Maldonado.

 

Reconocemos en Artigas a un hombre con una clara visión de estadista, su pensamiento y acciones así lo demuestran. Las Instrucciones del año trece son un claro ejemplo, como así también lo fue la firma de un tratado de libre comercio con Inglaterra pocos meses antes de la designación del Irlandés Pedro Campbell, como primer Comandante General de la Marina Artiguista en ese 1817.

 

El General José Gervasio Artigas y el Comandante Pedro Campbell, son los principales referentes de nuestra Patria y de nuestra Armada.

 

Nuestro origen está inequívocamente ligado con la decisión de Artigas del 15 de noviembre de 1817, a través de ese documento cuyo original se encuentra hoy en exposición en nuestro Museo Naval.

 

También sentimos la obligación de reconocer y recordar a todos aquellos que a lo largo de estos 200 años han forjado nuestra Institución y la consolidación de nuestra patria, en los distintos periodos de la historia, desde la Artiguista, pasando por  el Uruguay independiente, la Guerra Grande, la época de las Cañoneras y de los Cruceros, el periodo de la Segunda Guerra Mundial, con una postura de neutralidad de nuestro país, con actos de honor y valentía del Crucero “Uruguay” al mando del Capitán Fuentes, para ejercer la soberanía en aguas territoriales durante la Batalla del Rio de la Plata, en el enfrentamiento  entre el grupo de tarea inglés y el acorazado alemán Graf Spee,  hasta llegar a la época contemporánea.

 

Cada una de ellas forma parte de nuestra historia como Marina y como Nación.

 

Con ese sentimiento y reconocimiento hacia Artigas, hace 7  días asistimos a la Meseta que lleva su nombre a orillas del Río Uruguay, en lugar muy próximo al que fuera su Cuartel General de Purificación, y sede del gobierno de la Republica Oriental. Fuimos para rendirle un justo y sencillo homenaje al padre de la Patria y fundador de nuestra Armada. Allí descubrimos un monolito en su honor.

 

Tal vez Artigas carecía de muchas cosas, como cualquier ser humano, pero no hay duda que tenía un claro compromiso con su pueblo, con sus ideas libertarias y con lo que aspiraba de la Banda Oriental. Destacamos su brillante visión estratégica y geopolítica, siendo uno de los principales referentes latinoamericanos que revolucionaron el Continente desde fines del siglo XVIII y parte del XIX. Artigas tenía una visión de estadista como pocos, demostrada en sus ideas, escritos y también en sus actos, habiendo dado también, sobradas muestras de sensibilidad y humanismo. Solo basta recordar la célebre frase luego de la Batalla de Las Piedras, que habla por sí misma “Clemencia para los Vencidos, curad a los heridos, respetad a los prisioneros”, actitud y gesto de tal magnitud solamente puede provenir de alguien con un espíritu de grandeza sin límites y de respeto a si mismo y a sus semejantes.

 

Imbuidos de ese espíritu Artiguista, de no renunciar a los principios y a las ideas pese a la adversidad e incomprensión de algunos, con la fe y esperanza que da la razón, y teniendo en cuenta que la visión y pensamiento de Artigas mantiene plena vigencia, trascendiendo a su época, privilegio que unos pocos hombres logran alcanzar como líderes innatos y pensadores en grande y sin fronteras. Impulsados por ese espíritu como motor indispensable para el desarrollo y crecimiento de los hombres y de las Naciones, es que quiero dirigir especialmente estas palabras, para todos los integrantes de nuestra Armada Nacional.

Somos con orgullo, los herederos de la Marina Artiguista y eso significa tener honor y actitud, la actitud y fuerza para no bajar los brazos ante la adversidad, las dificultades y el honor que Artigas demostró tener sobradamente y que nuestra Armada también lo ha hecho en diferentes momentos de la historia. Es por esa herencia que debemos con responsabilidad redoblar el esfuerzo y el trabajo con sacrificio y abnegación, como ustedes ya lo hacen hoy, ¿acaso Artigas ante la adversidad y dificultades y también la falta de medios, no recurrió al ingenio e inteligencia en la búsqueda de instrumentos que sumaran a su causa?

 

Sabemos que es imprescindible e impostergable, la renovación de nuestra disminuida y envejecida flota naval y aeronaval. ¿Quién mejor que ustedes para saberlo, los que están a bordo operando nuestros buques y los que desde tierra también deben hacer el esfuerzo diario e invalorable para tratar de dejar operativas nuestras  unidades. 

 

Es gracias a todo el personal de la Armada, encuentre donde se encuentre, sea a bordo, en una prefectura, en un destacamento aislado, en la aviación naval, en fusileros navales, en una oficina administrativa, en un centro de control o en un servicio técnico, que logramos como Institución cumplir la Misión y realizar las tareas que el Estado nos asigna, a pesar de todas las dificultades que encontramos día a día. Nuestra profesión es de servicio y sacrificio como pocas, ya que nuestra actividad y juramento es por nuestro honor y por nuestras vidas si fuera necesario, así es y seguirá siendo, ya lo he mencionado cuando recordamos a nuestros caídos en acto del servicio, nuestro compromiso así lo demanda,. Un ejemplo significativo de las responsabilidades y obligaciones de nuestro país cuya ejecución recae en la Armada, es la actividad de Búsqueda y Rescate en el Mar. En ese aspecto en mayo pasado el ROU 4 “Artigas” debió asistir en la búsqueda de restos o sobrevivientes de un buque Mercante de 320 metros de eslora, que se hundió casi en el extremo oriental del área de responsabilidad SAR de Uruguay, a una distancia de 3500 kilómetros de Montevideo. El esfuerzo demandó 17 días de mar y 4290 millas náuticas o sea 6800 kilómetros aproximadamente. En el esfuerzo realizado contamos con el gran apoyo de la Armada Argentina y de la Marina de Brasil, quienes enviaron unidades de superficie para colaborar en la búsqueda.

 

Nuestro personal en forma disciplinada da respuesta a todos los requerimientos formulados, el día que sea y a la hora que sea. Somos parte de esta sociedad y provenimos de todas las clases sociales sin excepciones, y así queremos que nos vean y consideren. Quienes integramos las Fuerzas Armadas de nuestro país, hemos demostrado cabalmente desde hace un largo tiempo, el compromiso con la Republica y el sistema democrático.

Nuestro juramento es y seguirá siendo por servir a la patria a costo de nuestras propias vidas si fuera necesario.

 

Quiero brevemente compartir lo manifestado por el Marinero de Primera Juan Vega en momentos que lo visitara días atrás, cuando pasó a la sala de cuidados intermedios del Hospital Central de las Fuerzas Armadas, y me dijo con dificultad para hablar:

 

“..Cuando me resistí y trabé en lucha, me acordé del juramento que realicé...”

 

Para quienes no lo recuerden, el Marinero Vega hace tres semanas atrás cumpliendo un servicio de guardia en el destacamento de Pajas Blancas en horas de la noche, fue abordado por dos desconocidos que tras arrojarle gas en la cara para robarle su arma de reglamento, se trabó en lucha y Vega recibió un disparo que lo tuvo al borde de la muerte hasta hace pocos días atrás. Esa fue la actitud de nuestro humilde pero responsable y comprometido tripulante.

 

Por su actitud y valor, he dispuesto su ascenso a la jerarquía de Cabo de Segunda y el otorgamiento de la condecoración al mérito “15 de noviembre de 1817”

 

Nuestra fortaleza como Institución, está en la sumatoria de actitudes positivas y de valor como la demostrada por el Marinero Juan Vega, y en la fe y esperanza hacia el futuro.

 

El presente y futuro de este mundo globalizado, está esencialmente ligado al agua, en lagunas, ríos, mares y océanos, lo que implica tener una Marina bien equipada, moderna, bien dotada, profesional, adiestrada y adecuadamente remunerada.  Estos temas forman parte de nuestra principal preocupación y prioridad, estando a la espera de una pronta solución.

 

Nuestra Armada como organización es relativamente pequeña a pesar de la amplia jurisdicción de la cual somos responsables, teniendo las mismas obligaciones nacionales e internacionales que el resto de las Armadas y Guardias Costeras del mundo, por lo cual el rol y protagonismo que debemos tener dentro del contexto nacional es de extrema relevancia y significación, alcanza con mencionar solo algunas áreas de responsabilidad como para entenderlo.

 

Ejercer el Control de las Aguas territoriales, la zona económica exclusiva y las áreas marítimas de intereses nacionales en general, incluyendo los del suelo y subsuelo marino de nuestra plataforma continental hasta la milla 350. Cumplir la función de Autoridad Marítima Nacional y ejercer la Policía Marítima en más de 2000 kilómetros de jurisdicción. Somos responsables del Servicio de Búsqueda y Rescate Marítimo de alcance nacional e internacional hasta la longitud 10º Oeste, lo que significa responsabilidad hasta prácticamente la mitad del océano atlántico.

 

Particularmente en esta tarea y en lo que va del año, se han atendido un promedio de un incidente cada dos días, asistiendo a 726 personas, realizando 125 intervenciones por parte de unidades flotantes y aéreas. En parte de dichos incidentes tuvimos el apoyo y colaboración de ADES y de la Fuerza Aérea Uruguaya.

 

Somos los responsables del balizamiento nacional y de la confección de cartas electrónicas para uso de todos los navegantes que surquen nuestras aguas. Nuestros centros de enseñanza forman a los oficiales de la marina de guerra, de la marina mercante nacional y a nuestra gente de mar.

 

Estas son algunas de las tantas tareas y obligaciones que tenemos que cumplir por delegación del Estado, la lista es muy extensa y por cierto que estamos muy orgullosos de tener esa enorme responsabilidad y ser el único instrumento que tiene el Estado para llevarla a cabo.

 

En el agua la presencia del Estado es a través de la Armada, no hay otro.

Para saber lo que ocurre en el mar y aplicar la ley, hay que estar allí y para poder ejercer el control se requieren los medios adecuados.

 

El compromiso y profesionalismo de nuestra gente está fuera de discusión, una muestra significativa de ello es nuestro querido Velero Escuela Capitán Miranda, hoy se encuentra en la etapa final de una reparación mayor como nunca había experimentado en sus casi 87 años de vida. El valor más destacable de este largo y difícil trabajo, es que ha sido planificado y ejecutado por nuestro personal civil y militar de los Diques de la Armada, a quien se sumó también mano de obra calificada del ámbito privado nacional.

 

Asumimos el gran desafío de realizar esta reparación y sabemos que no es fácil de entender y apreciar el alcance del trabajo realizado para quienes no están dentro de la profesión.

 

Tenemos la convicción e ilusión que el Capitán Miranda se sumará a la flota de los Buques Escuela de las Armadas amigas, en abril próximo cuando recalen en el Puerto de Montevideo durante el evento Velas Latinoamérica 2018. Un Miranda que estará totalmente remozado, pero con el espíritu de siempre.

 

El proceso de la reparación no fue fácil, pero pese a las dificultades debemos reconocer y agradecer que hemos contado con el respaldo, la confianza y el apoyo del Ministerio de Defensa Nacional y hoy podemos decir con satisfacción y orgullo que el Uruguay va a seguir contando con su buque insignia que es reconocido y apreciado en todo el mundo y también continuará formando a nuestros marinos en el mar y cumpliendo el rol de Embajador itinerante de nuestro País.

 

Es justo y oportuno también reconocer y agradecer muy especialmente en este momento, a los Comandantes en Jefe y Jefe de Estado Mayor de las marinas amigas que hoy nos acompañan y de otras que no han podido asistir, que con su actitud fraterna y solidaria permitieron que nuestros Guardiamarinas durante estos últimos años realizaran sus viajes de instrucción a bordo de sus buques escuelas, hecho que ha servido para fortalecer aún más los excelentes lazos de amistad y cooperación entre nuestras Armadas, generando un vínculo indisoluble entre nuestros marinos y por encima de todo, entre nuestros Países.

 

Ejemplos de compromiso y trabajo de nuestra gente como en el caso del Miranda, se repiten en muchas Unidades de la Armada, el esfuerzo por mantener operativos los buques y aeronaves, por lograr el nivel de adiestramiento y entrenamiento de nuestros Infantes, es mérito de nuestro personal civil y militar, y esa es la razón por la cual mantenemos como ya lo he dicho, nuestra esperanza en el futuro, futuro asociado a nuevos recursos humanos y materiales.

 

Con el objetivo de estimular al personal, la Armada anualmente reconoce y premia a través del distintivo de “Excepcional” a una o más Unidades que hayan tenido actuaciones destacadas.

Las dificultades presentes no han sido excusa en toda la Armada para la superación y compromiso, tal es así que hubo muchas unidades a lo largo y ancho del país que han hecho un gran esfuerzo que mucho valoramos. En base a los méritos realizados, este año se le ha otorgado el distintivo y reconocimiento de Excepcional, a tres Unidades correspondientes a diferentes Grandes Mandos. Ellas son el ROU 4 “General Artigas”, el Grupo de Operaciones Especiales de la Unidad de Apoyo de la Prefectura Nacional Naval y al Servicio de Electrónica de la Armada. Los distintivos y diplomas correspondientes serán entregados en ceremonias a determinar. Felicitamos a todo el personal de las unidades distinguidas por el compromiso y esfuerzo realizado y agradecemos al resto del personal de la Armada que igualmente trabajó con abnegación.

 

En este mismo sentido de compromiso y también de solidaridad, quiero hacer una mención especial y reconocimiento a quienes hoy están aquí formados, habiendo retornado al país recientemente como últimos integrantes de la compañía fluvial desplegada en el Congo, la cual se desafectó definitivamente por disposición de Naciones Unidas, a causa de una disminución del presupuesto asignado a MONUSCO. De esta forma se cierra un ciclo de nuestra presencia como contingente fluvial desplegado en dicha República, luego de haber servido exitosamente por casi 17 años, habiendo logrado resultados vitales como la apertura del Río Congo a la libre navegación, el rescate de cientos de congoleños de las aguas del Lago Kivu y Tanganica y la protección de civiles en general, entre otros.

 

 Hoy es un día de celebración y alegría, pero eso no significa que omitamos hablar de algunos de los temas que nos preocupa en cuanto al presente y futuro de nuestra Institución y de la gente que le da vida y la compone. Sin duda que el elemento material es muy importante, pero el humano lo es aún más. Hace ya un buen tiempo que estamos trabajando, con el propósito de que los cambios en áreas muy importantes y sensibles para nuestra profesión y que aún no han tenido definición, tengan en cuenta  muy especialmente, la especificidad de nuestra actividad, la dedicación, el compromiso y sacrificio que la misma implica.

Me refiero a los Proyectos de ley Orgánica de las Fuerzas Armadas y la reforma del Sistema de Retiros y Pensiones Militares. Siempre he sido frontal y leal con nuestro personal porque creo que esa es la única manera de actuar y relacionarse y esta ocasión no será la excepción.

 

En ese sentido hoy quiero decirles que hemos hecho el máximo esfuerzo y lo continuaremos haciendo, explicando lo importante y especifico de nuestro trabajo para el país, en el presente y más aún para el futuro, por lo cual consideramos que es esencial el cuidado especial que debe tener el  tratamiento y análisis de los medios que requiere la Armada para cumplir cabalmente con la Misión.

 

Nuestro principal capital es el personal y también sus familias, y es por ellos que continuaremos trabajando tras el objetivo de lograr los medios necesarios y el justo reconocimiento a la profesión y al abnegado esfuerzo que realizan para llevarlo a cabo.

 

Hombres y mujeres de nuestra Armada, vuestro trabajo y compromiso merecen ser atendidos y considerados con equidad, conservemos la unión y la esperanza por un futuro mejor, pensemos en Artigas y mantengamos la confianza en los compatriotas tan Orientales como nosotros, que desde su lugar de trabajo como gobernantes y legisladores, definirán nuestro futuro familiar y el de la Armada Nacional como Institución del Estado para los próximos 200 años. Ese futuro está más ligado que nunca a la frase del Capitán de Navío Francisco Miranda (1869-1925) y que dice:

 

“...Cuando para ninguno de nuestros compatriotas el mar sea una incógnita o un simple camino sin polvo y sin barro para salir del País y volver a él; cuando una selecta juventud se eduque en el mar y para el mar; cuando éste sea de todos conocido; entonces no se pondrá por cierto en duda la necesidad de una marina militar, entonces todos comprenderán que debido a la falta de algunos buques hemos estado limitando nuestra soberanía al pedazo de tierra firme que pisamos…”

 

Pocas palabras se pueden agregar a la frase del Capitán Miranda de un siglo atrás, solamente que no tengamos que esperar un siglo más, para tomar conciencia de la importancia de lo que tenemos frente a nuestros ojos y más allá del horizonte, donde pese a que la curvatura de la tierra no permite que nos vean, allí también estamos y actuamos.

 

Yo, vuestro Comandante en mi última singladura al mando de esta noble y gallarda Institución de la República, con el honor personal indescriptible de celebrar este primer bicentenario, les transmito mi orgullo personal y profesional por lo que ustedes hacen día a día en forma silenciosa por el bien de toda nuestra Nación. Ustedes encarnan los valores del pueblo Oriental y son los herederos legítimos de aquellos sacrificados marinos que lucharon junto a Artigas, Campbell y otros, por alcanzar la libertad e independencia. Y recuerden: Que para los Marinos Militares Orientales, por encima de todo, siempre está la Patria.

 

 Viva la Armada

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Montevideo, 28 de Noviembre de 2017

Departamento de Relaciones Públicas - Armada Nacional
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